Hoy en día salen notas y notas y notas y... sobre las tribus urbanas virtuales que ya todos conocemos y no voy a desperdiciar caracteres del teclado para nombrarlas y que luego gire todo en torno a ellos. Con Chiche Gelblung y todos los programas y medios del país ya basta.
Además como si nunca en la vida hayan existido tribus que tengan una rivalidad específica. Como Stontos y Alternatontos. Como Punkchos y, y... bueno.
Pero acá vamos a hablar sobre la tribu que nos compete.
Las monjas.
Sí, las monjas y toda su organización y conspiración contra los placeres no reprimidos de la vida.
¿Por qué nunca nadie las consideró una tribu?
Si ellas tienen sus ritos, sus danzas seguramente, y sus recreaciones, las cuales vamos a pasar a describir.
Monjas felices sublimando sus deseos inconcientes en el uso de objetos fálicos.
En principio las monjas son anti-feministas por completo. Maltratarán a la mujer antes que al hombre, la acusarán de promiscua mientras sus maridos trabajan la madera y la condenarán a no poder abortar aunque un violador haya engendrado en su cuerpo un futuro niño con serios problemas. El hombre es su ideal el cual jamás podrán alcanzar (por eso es que no se gastan en casarse con nadie porque piensan que no se merecen ningún príncipe azul ya que no existe y para ellas su único príncipe azul es Dios. Por eso se dice que "están casadas con Dios").
Pero el tema es que todo es una simple farsa. O sea, todo es un invento. Nadie en el mundo obliga a estas señoras a estar así sufriendo. Aunque no deben sufrir mucho. Están mantenidas y viajan por el mundo cuando en realidad quieren hacerse las humildes. Porque convengamos que de la boca para afuera hay que ser solidarios, amar al prójimo y todos los blah existentes. Puras patrañas.
Sin embargo, en su intimidad son el demonio mismo. Inclusive peores personas y más hipócritas que cualquier vecino de la cuadra. En sus conventos se pueden ver los intereses económicos de las mismas, que son altos. Ni hablar si son pertenecientes a un colegio. Yo, que desde el primer día de jardín hasta el mismísimo último día del secundario fui a un colegio de monjas, puedo decir que tanto las profesoras como las monjas, tenían preferencia por aquellas familias y alumnas que tuvieran mucha plata. Además de todo, les importa muy poco la honestidad y su enseñanza mafiosa consiste en crear buchones que delaten a sus pares. Algo en lo que jamás pudieron contar conmigo, aunque me presionaran. (Encima tratan de convencerte mediante muy poco eficientes palabras como "Te estás comportando muy bien últimamente... ¿por qué no me contás quién fue el que hizo tal cosa?").
Pero estoy muy segura que en sus habitaciones deben morirse por hacer un piyama party, o que un curita o monaguillo vaya a hacerles una visita higiénica.
Bueno me aburrí del tema, pero la cuestión es que las monjas son una tribu urbana. La vida monjeril no es una invención de Dios, sino de algún humano que condujo desde hace miles de años a las mujeres a someterse a la vida llena de represiones, censuras, tabúes, hipocresías, aburrimientos e impunidad frente a actos cotidianos y yo por suerte no pertenezco a ninguna tribu.
Salud.








