Bueno como les venía diciendo en esa entrevista me torturaron por haber elegido a Cristina Kirchner como figura política y me miraron con carita por haber sacado de la galera artistas que en su puta vida irían a escuchar los muy giles.
En una hablando de actores, la minita que estaba al lado mío empezó a despotricar contra el cine argentino. Decía que para ella no era bueno. Imaginen mi cara... mi indignación, cuando al escuchar de la boca de una mina que estudió no sé qué carajos se pone a hablar de cine argentino a mí!!! a mí!!!!! Claro que le aclaré que estudio cine y que lo que estaba diciendo me parecía una gran gilada, que hablaba sin conocimiento de causa. También le sugerí que trate de no verse las peliculitas de Suar.
Finalmente la entrevistadora nos hizo dibujar un animal y escribir una historia de aproximadamente cinco renglones.
Para eso la loca se fue y nos dejó dibujando tranquilos. Como suponía que la tonta esa y el gil de los rulos iban a dibujar seguramente un gato y un oso dije, chau, voy a dibujar un pulpo (y todo esto antes de la existencia del pulpo Paul).
Escribí una historia maravillosamente hermosa que no tengo ganas de contar ahora pero era divina. En eso veo que la mina efectivamente había dibujado un gato!!!! Muy mal dibujado por cierto, casi que no le dibujó ni piso. Me encargué entonces de chusmear qué dibujó el otro gil de rulos que en toda la entrevista me había interrumpido constantemente cuando era mi turno para hablar. Efectivamente el gil dibujó un OSO!!! qué risa... Bueno la cuestión es que no sólo que dibujó un oso sino que también lo dibujó adentro de una jaula... FREAK, a lo que gustosamente le pregunté: "Che...¿Esa es la historia de un oso que vivía en el bosque muy contento y que un día el hombre con su jaula lo llevó a la ciudad?" El imbécil que tenía como treinta años y se creía el futuro dios de las telecomunicaciones creo que no llegó a entender de qué se trataba mi pregunta y me respondió con un: "Je.. no, es un oso que está esperando a que lo liberen" Una gilada así me respondió, pasaron tantos meses desde marzo que ya bien no me acuerdo. ¡Pero lo que daría por haber grabado esa entrevista! Lo que sí, pensé que ese muchacho no andaba bien. Y la mina tampoco, de hecho dibujó un gato. ¿Se sentiría identificada?
Bueno después de eso tuve dos entrevistas más... de lo más aburridas con dos tipos del Banco que me dijeron que estaban encantados conmigo. Ah, me olvidaba, la mina a la que le dibujé un pulpo se maravilló...dijo que nadie jamás le había dibujado uno. Qué amor.
Bueno el hecho es que después de tres entrevistas me tuvieron como un mes para decirme que me haga el preocupacional cuanto antes para poder entrar así a la semana siguiente. O sea..si te llaman un jueves para hacerte los estudios sí o sí un viernes para empezar el martes y esperaste un mes para pedírmelo sos medio pelotudo.
Cuando fui a hacérmelo ya estaba tan hinchada las pelotas que luego de que me saquen sangre, orina, radiografías, electrocardiogramas, que me pongan en pelotas para pesarme, que me miren hasta el último agujero de la concha, encima de todo eso tuve que pasar por una última sección que era la del psicoténico.
Demás está decir que la psicóloga que estaba ahí estaba loca. Y había varios giles ahí llenando los papelitos. Yo llegué última y me hizo sentar en su escritorio porque era zurda y no cabía en los banquitos, lo cual fue para peor porque todo el tiempo la tuve frente a mi vista y preguntándome sin parar: "¿Todo bien, Silvina?" "¿Todo bien, Silvina?" "¿Todo bien, Silvina?"
Tuve que copiar cuadraditos, puntitos, curvitas, crucecitas, triangulitos, un pijazo.
También dibujé un árbol muy frondoso con manzanas rojas y un tronco muy robusto. También dibujé a una chica bajo la lluvia, obvio, con un piloto, botitas, paraguas y por supuesto, con una cara de felicidad que ni te cuento y una casa. Dibujo la misma casa desde que nací.
Me empecé a hartar más todavía cuando además de no tener ganas de dibujar por milésima vez ese tipo de giladas tuve que responder preguntas acerca de esos dibujos!!!!
Que cómo quedaría la casa luego de una tormenta, que cómo quedaría el árbol y cómo la chica.
La verdad es que no soy fanática de las tormentas y hubiese puesto la verdad. Pero claro, puse que todo quedaría fantástico. La casa por su estructura, el árbol que por su robustez perdería un par de frutos y ramas pero que volverían a crecer y la chica no me acuerdo. Pero si hubiese podido escribir la verdad hubiese dicho algo más interesante de lo que seguramente inventé.
Después y finalmente, tuve que contestar varias preguntas sobre mi vida privada que me molestaron muchísimo pero lo mejor de lo mejor fue cuando una de las preguntas más estúpidas decía: "Cuando te enojás ¿cómo sos?"
Me gustaría realmente que cada uno me diga qué carajos debería haberle respondido, pero mi pudrición era tal que decidí contestarle con mucha altura: "Cuando me enojo soy como una persona cuando se enoja"
No sé qué más pretendía, ¿qué le diga que frunzo el ceño, que me muerdo la boquita y que me pongo los cachetes colorados?
Más me indignó tener que escribir en cursiva cuando ¡¡no sé hacerlo!!