martes, 22 de abril de 2008

Pregunta

Eso de viajar en el colectivo, ida y vuelta, y sonreir sin mirar a un punto fijo, ¿Qué es?.











¿Moyano directo?

viernes, 18 de abril de 2008

I'd like to thank...

¡¡Ohh!! Esto es algo raro... cuando empecé escribiendo este blog, no esperaba que a la gente le guste. No esperaba visitas, no esperaba críticas, creo que no esperaba que a alguien le interese realmente, visitar este blog y leer la sarta de ------- (completar el espacio con la palabra que más gusten). Pero bueno, parece que gusta despejarse un ratito, leer cosas sin mucho sentido, sin contenido. ¡Y eso nos gusta! Es distraerse un rato, yo no me pondría a escribir cosas que encima, después de que llegamos a casa cansados, hinchados, pesados (?), con olor a humo, molestos por el tránsito, hambrientos, enojados con algún que otro político, nos pondríamos a leer para de nuevo deprimirnos.


Si bien, considero que este es un blog que hago para decir lo que quiera sin ningún filtro, y que hago para tener un espacio donde plasmar pensamientos fugaces que por mi corta memoria se me escapan rápido (remitirse a Memento), no lo veía como potencial ganador de los siguientes premios... Es más, todavía no lo veo.


Igualmente, ¡¡Gracias!! Gracias a APTRA, gracias a Canal 13 por transmitir este monólogo, gracias a la producción que tengo, un equipo fantástico, a los técnicos, gracias a todos los que confiaron en este proyecto, gracias Adrián, gracias a toda mi familia que me apoyó durante todo el proceso de grabación, y gracias a todos mis infieles espectadores, sin ustedes, no sería nada. Gracias a todos los que me votaron para llevarme esta estatuilla de oro a mi casa.

Este premio lo recibí gracias a mis amigos Pandora y Zeuz, realmente considero darles una de mis cinco entregas a ellos, y ahí terminemos la historia, porque si no es una ida y vuelta interminable de entregas, pero es así, se los tengo que dar porque transmiten una frescura que hace que cada texto de su blog, te saque una sonrisa, hasta yo les escucho la voz, como si me estuvieran leyendo, en voz alta. Ellos se animan a plantear sus dudas, sus miedos, y eso los hace sinceros, lindos. Un placer visitarlos.
La segunda entrega es para mi adorada y hermosísima amiga dueña de su Horario-medellín , en un mundo lleno de otoños cálidos, donde no existe el dolor sin un poco de dulzura. Frágiles, las palabras, como copitas de cristal, pero hermosas, claro.
El tercer premio, sin dudarlo, se lo entrego al más grande enamoradizador (sí, nueva palabra hecha por mi) del mundo del blog, es él, el que transforma todas las frases comunes al oído de una mujer en un torbellino de mariposas estomacales, Donato y su Esperando el Pernocte. Si tenés un blog, es imposible que no hayas caído, al menos de casualidad en el suyo.
¡Xaj! ¡Vení a buscarlo! Subí las escaleritas, ¡dale! Porque el cuarto premio es para vos, (aclaro que el orden no tiene nada que ver con la importancia de cada blog ni tienen que ver con el interés que me producen). ¡Bien! Ahí lo tenés. Dice que tiene el blog que nadie lee, pero yo creo que se equivocó un poquito cuando estaba en el teclado. Te cuenta las historias más sencillas, de la manera más idílica que puedas encontrar. Cada vez que lo leo, viajo en el colectivo con él, y me hace vivir espiando desde uno de los asientos, esos amores que lo dejan soñando el resto del día.
Por último, que venga al atril mi amiga viajera, Pier, desde Madrid, a recibir su premio y luego vuelve, porque ahí es donde convive con su "Rober", como ella le dice, ahí es donde ella se divierte, sale con sus amigas, y es ahí, donde me darían muchas ganas de ir, para visitarla, para ir juntas a tomar algo a la tardecita, y reirnos mucho, porque ella es así. Con ver su foto, tenés la alegría garantizada.

(Un aplauso para todos por favor)

Y me despido hasta la próxima entrega de premios, ¡que será muy prontito! Seguro mañana, porque hay mucho que premiar.

Somos bloggers, ¡queremos premiar!




domingo, 13 de abril de 2008

22 hombres

Hola, hoy, domingo, me surje una pregunta:
¿Cuántas mujeres, que ahora deben estar en la cancha, mostrando sus camisetas ajustadas con jeans súper apretados, con colas esculturales y pechos levantados, partícipes de cánticos populares, me podrían contestar qué es un off-side o en posición adelantada?
Yo creo que ninguna eh, ninguna.
Ni siquiera con un "telebín", podrían hacerlo. Es más, jamás podrían reconocerlo en pleno partido, ni desde la popular, ni desde sus casas con la pantalla del televisor pegada a sus narices-¿Cuántas narices se supone que tenemos?.

Es medio indignante pretender que esas chicas están ahí, por puro gusto, es más, estoy segura que están en busca de las cámaras de Fútbol de Primera cuando van entrando a la cancha para aparecer en la presentación de dicho programa.
Por mi parte, confieso que muchas veces mi hermano intentó, pacientemente, explicarme cómo sé cuando un jugador está adelantado. Pero jamás pude entenderlo. ¡Tampoco finjo saberlo!
Como mucho puedo entender cuándo hay un corner, y lateral para algún equipo. Quizás un tiro de esquina.
La verdad, es que cuando me llevaban a la cancha, iba por el mero hecho de deleitar a mis ojos con los muchachos interesantes que alentaban en los tablones, y con algún jugador de mi equipo que me gustase en ese momento... Siempre había uno. Me gustaba un arquero, Rocha, el "Cuchu" Cambiasso, que ahora está muy feo, después un jugador medio feucho, pero que me encantaba, Vuoso, ni hablar de Federico Insúa... Ah... y el que más amé, el Kun Agüero... hasta que se fue y después me olvidé de él.
Pero bueno, no me digan que las mujeres en realidad no miramos a los jugadores y a sus piernas trabajadas y cómo le quedan esos shortcitos y esas camisetas. Esa chica que está saliendo por la cámara de TyC, en realidad no sabe nada. Sólo quiere mostrarse en tele y está mirando la cola de ese jugador que tanto le gusta.
¡Andá a lavar los platos!

miércoles, 9 de abril de 2008

El señor de la bandejita

¿Se acuerdan cuando en el cine pasaba un señor con una bandejita colgada con un montón de chocolates, golosinas y demás cosas ricas?.
¡¡¡Yo sí!!! Y eso que era muy chiquita, y después esos señores desaparecieron porque llegaron los pochoclos. Pochoclos invasores, pochoclos que son los únicos admitidos para acompañarnos en las salas, en grandes paquetes que podrían llegar a producirnos un gran atracón si los vaciamos. Sólo maiz en cantidad industrial explotado en una cacerola con un poco de sal o caramelo, sólo eso.
Resulta que yo tengo que entrar a las salas acompañada de mi cartera llena de paquetes de golosinas o galletitas y gaseosas que compro en un kiosquito aparte, afuera del cine, porque adentro te arrancan la cabeza. Y ni hablar de los pochoclos, otra vez, que encima no puedo terminar porque me asqueo al segundo puñado que agarro.
¿Por qué la gente insiste tanto en comprar taaaanto pochoclo? Siendo que es tan caro, tan aburridamente insulso después de cinco que te comiste...
Yo, amaría volver a ver a esos señores con sus bandejitas, y cual niña le pediría ansiosamente que me de los Sugus en paquetitos, los que tenían esas hormiguitas dibujadas, que eran como una especie de hormigas candomberas. ¡Cómo me gustaban! Me encantaba adivinar el color de los caramelos que seguían en ese paquete donde venían todos alineados, porque en el medio de la peli no se veía mucho cuando les sacaba el papel.
Ese es un recuerdo patente de cuando me llevaban al cine de chica, muy muy chica.
Yo, si fuera una persona de poder, le daría trabajo a los señores con bandejitas en el cine. Así hacen felices a los chicos con sus golosinas, haría que vuelvan los Sugus con los dibus de las hormigas. Y listo. Chau pochoclos caros, hola Sugus divertidos y chocolates y cosas baratas para todos. Y si alguien quiere pochoclos también puede, si alguien quiere cualquier cosa lo va a tener el señor de la bandejita. Preguntenlé. Ahí viene... Señor de la bandejita, ¡acá! Me llevo unos Sugus y un chocolate. Gracias, que le vaya bien. Entonces el señor se va contento. Todos vemos la peli comiendo la golosina que querramos, el señor también ve la peli escondido en una butaca del fondo, se entretiene... hay chicos, hay grandes, hay abuelos. Hay parejas, hay amigas, hay solitarios.
Pero bueno, ahora le doy la bienvenida al BAFICI. ¡Hola!, esperame con muchas golosinas que llevaré en mi cartera... ¡Nos vemos ahí! Vayamos a recordar esas cosillas...

sábado, 5 de abril de 2008

martes, 1 de abril de 2008

Locos porteños (Tomo II)

Ayer y hoy fueron días de sensaciones encontradas. Por un lado la alegría, por el otro, el fastidio y el enojo típico de cuando me agarro esas calenturas de las que no me pueden parar. Igual creo que al ser mayor mi alegría, dejé pasar un poco mi encabronamiento clásico.
Alegría, porque por fin ya no soy una larva desocupada después de tres meses; no me contrataron de ningún canal de televisión, ni Coppola me pidió que lo asista en su nueva película, pero al menos, voy a tener un ingreso nuevamente, y lo más importante: ¡¡¡¡Me desligué de los teléfonos!!!! Eso ya me hace feliz, muy.
La primer mitad de mi día fue perfecta, la sonrisa se dibujaba en mi cara en la calle y podría haber sido la envidia de la chica que estaba en el locutorio buscando trabajo con un diario lleno de avisos encerrados en círculos rojos, al lado de mi cabina, desde donde yo, en cambio, llamaba ansiosamente a la gente que quiero para contar la buena noticia... en ese momento trataba de hablar bajito, así no contribuía a la segura depresión de aquella mujer. Pero se dió cuenta, cuando repetía frases que delataban totalmente mi felicidad de empleada nueva.
Toda esa alegría de desvaneció cuando a la noche tenía que ir al Farmacity. Lo único que tengo que hacer para llegar es cruzar a la vereda del frente, caminar unos pasos hasta la esquina, cruzar la avenida y caminar un poco más hasta media cuadra. Nada más.
En cuanto llegué a Rivadavia, esperé que el semáforo se ponga en rojo (y sí...), y cuando se pone, ¿Qué hacemos, señores peatones?, nos disponemos a cruzar felízmente por la senda peatonal, dando pasos de tap si queremos. Pero no, no fue tan feliz la cruzada de calle.
Cuando felízmente empecé a cruzar bailando cual Sólo Empanadas, un auto rojo, siguió de largo (cuando el semáforo ya hacía unos largos pasos que estaba enrojecido), a la misma velocidad de la que venía desde mitad de cuadra y cruzó furiosamente, a diferencia de los demás autos ya parados. También aparecieron dos motos, que también cruzaron de manera más rápida y más furiosa.
Al ver que no paraban me fui para atrás rápido, me calenté, porque encima de todo, el del auto tuvo el tupé de tocarme bocina como si yo estuviera cruzando mal, y mientras pasaban por al lado mio, los de las motos, les modulé fuertemente un: ¡Peeelootuuudoooss! (así como en cámara lenta), y bien de frente, ya que uno de ellos mientras pasaba, me tiró una mirada que intentaba ser seductora con un comentario que no llegó a decir (porque les contesté antes). Cuando se desvanecían a lo lejos, crucé diciendo: "Estos pelotudos..." Con bronca, tenía ganas de matarlos a patadas Ninja.
Llegué a la esquina re caliente, caminé re caliente, estaba por llegar a Farmacity (re caliente) y una pendeja muy falopeada se me pone en frente y me dice: "Eh amigaa, una moneedaa". Yo sin contestarle intento esquivarla, pero instantáneamente ¡¡¡¡¡¡me pega en la cabeza!!!!!!!.
¡¡Dios!!, la pendeja siguió caminando en un estado lamentable, pero me agarró tal bronca, que me di vuelta, y di un paso hacia ella, al grito de: ¡¡¡EHHHH PENDEJAAA!!! (Aclaro, la mina era de mi estatura, mucho más desarrollada físicamente, lo que significa que por más estado de ebriedad o falopa, cosa que no impediría tampoco el ataque, se daba una vuelta y me destrozaba). Di sólo un paso, pero tuve todas las ganas de encajarle una trompada y patadas Ninja. Después de ese paso, me intenté tranquilizar convenciéndome de que la mina estaba muy drogada, y que en cierta forma eso justificaba o "perdonaba" su acción violenta contra mi persona. Así que seguí de largo puteando en la calle cual loca y me fui a comprar.
Después me quedé pensando... el hecho de que esa mina estuviera así no le da derecho a pegarme una piña en la cabeza, ¿Por qué terminé justificando su estado de "excluída social" y de "drogada" para dejarme pegar sin defenderme? Es más, creo que todos terminamos justificándolo en cierto sentido, porque yo no sé cuánta gente le devuelve la piña a esas personas locas que pegan porque sí. No digo que haya que devolver a cada bestia que anda por ahí las piñas que nos dan en la cara, pero tampoco tengo por qué bancarme todo eso.
Un par de veces a mi perra le hicieron lo mismo en mi propia cara, un viejo le pateó la cabeza y otra vieja le pegó un escobazo. A ambos les grité y los amenacé con pegarles el doble.
Me cansaron. Pero tampoco gano mucho repartiendo golpes cual piquetera, pero parece que así nos manejamos... me cansé de la falta de respeto, de la gente que cruza en rojo el semáforo y encima me tocan bocina, de la gente que me prepotea hasta en las más mínimas cosas, como no dejándome pasar abajo del techo cuando llueve, cuando yo no tengo paragüas y ellos sí. Me cansé de los choferes irrespetuosos que viven manejando mal y también prepoteando, de la gente que va caminando en la calle y piensa seguir caminando en línea recta como si nadie fuera en dirección contraria, chocándome si es necesario para no correrse de su camino, siendo uno el que tenga que ir en zig-zag por la vida para no chocar al otro y respetar al menos de esa manera, me harté de todo, de la gente en el subte, de la gente en el colectivo, en la calle... después se vienen a hacer los preocupados por su país, cuando vivimos diariamente con soberbia y prepotencia hasta en los detalles más boludos de la vida cotidiana. Pero claro, a la hora de criticar al gobierno hay que sacar las cacerolas y mostrarlas abolladas, orgullosamente, en las comidas familiares, signo de haber participado de un suceso mediático, porque capaz es sólo eso ya que ni saben por qué protestan.
Me cansaron tanto que creo que vivo en una capital muy hipócrita. Vivimos a base de trompadas, de mugre, de desinterés por todo. Siempre se dice que hay que empezar desde uno mismo, amándonos para que otro nos puedan amar, por ejemplo. Y como ciudadanos no estoy segura de que nos amemos y respetemos, ni a nosotros mismos, ni a los demás... pero estamos llenos de pretensiones, claro.
Yo no soy perfecta, pero trato de aportar mucha paciencia y respeto por la gente. Y no tiro papelitos en la calle. Me guardo toda la basura para tirarla en casa o en algún cesto que no esté roto abajo. No soy perfecta, reitero, y no tengo lamentablemente el poder de Greiscol para que todos cambiemos... simplemente habría que dejar de pensar en la típica frase de "si lo hacen todos, entonces por qué yo voy a dejar de hacerlo" y muchas otras cosas que nos hacen ver realmente imbéciles.


Ayer en el subte, le estuve chusmeando el celular a una señora, escribió un mensaje que decía "Boy en el subte", me espanté, mucho, le dí una chance al pensar que se confundió porque después de haberlo mandado comenzó a escribirlo de nuevo, pero otra vez puso "Boy en el subte". Decidí pensar que eso no fue producto de su analfabetización, si no que era algo así como una clave secreta con alguna amiga, siendo que "boy" era "chico joven" en inglés, y así se divertía mandándole mensajes claves transmitiendo de que había un chico lindo en el subte...
Cuando el sube paró en una estación se filtraron unos gritos que me provocaron risa.
-Te voy a denunciarrrr (mujer a hombre de negocio de medias y ropa interior femenina, asumo)
-¿¿A denunciar?? (tonito irónico)
-Siii, a denunciarrrr
-Qué me vas a denunciaaarrr, ¿Estás loquita vos? (sic) (me causó mucha gracia el "loquita")... ¡¡MOGÓLICA!! (¡Uh! saltó de un "loquita" simpático a otro tema).
El subte arrancó de nuevo.

Hoy subía en el subte por la escalera mecánica. Una señora que venía más abajo de pronto empieza a gritar muchas cosas peronistas. La gente le hacía "ssshhhhh" como a la lechuza.

No sé a qué pretendo llegar con ésto. Creo que sólo contar un par de cotidianeidades y cosas chiquitas.

miércoles, 26 de marzo de 2008

Las chicas del PAMI, mi amiga y yo


Últimamente la gente me recuerda indirectamente, la duración que tienen las cosas, la amistad, el amor, la adolescencia, bla, cosas que terminan, que empiezan, y otras que quizás queden en stand by.
Así como el cine es lugar de encuentros, de amores escondidos, de momentos solitarios, o lo que a cada uno le signifique (quizás sólo el hecho de ir a ver una peli y nada más), también es lugar para que, en mi caso, me cuestione cosas acerca de mi futuro. Ya sea en cuestiones laborales o en otros asuntos.

Ahora quiero hablar de esos otros asuntos, y es que hubo un día que fuimos al cine con una amiga, a ver La Flor de mi Secreto, de Almodóvar. Sí, ya sé, es re vieja, pero la daban en un ciclo especial con pelis de él, en el Centro Cultural Borges. Una vez dieron las de Lynch, pero no fui a ninguna, (¡pucha!, porque había un par que no tenía vistas) así que me lo perdí por completo.
Lo principal de ésta ocasión es que la proyección era un día sábado, a eso de las siete u ocho de la tarde (tarde en ese momento porque era muy de día... por febrero).
Así que mi amiga y yo, llegamos, compramos las entradas, acaloradas, entramos en la sala (una especie de mini cine con sillas grises, comunes e incómodas), nos acomodamos, y descubrimos que éramos las únicas personas menores a 50 años que llegó a la proyección.
En total habrían ido, ¿diez señoras?, o por ahí... Y nosotras, claro.
Algunas eran amigas, iban de a grupos de cuatro, otras que fueron de a dos, un par solas, y entre ellas, había una que cuando estábamos entrando, mostró un papelito al señor de la entrada, explicando que le habían hecho un transplante de cornea, y que estaba habilitada, por esa razón, a entrar gratis... y pasó. Oh Dios, pensamos, le transplantan la cornea y ¿¿¿tiene que ver una película???. Fue algo cómico a lo que instantáneamente nos miramos y nos costó comprender tal situación. Para mí, la gente se aprovecha de todo para conseguir cosas gratis, hoy en día critican a la supuesta generación adolescente de "Las peteras", pero esta señora mayor me sorprendió, transplante de ojos (bueno, cornea), ver película, gratis... mmm... qué raro. Será que estaba prescripto en su receta oftalmológica.
Aclaro, nos descostillamos de risa muy por lo bajo.

Cuando la peli transcurría, yo moría de hambre, pero de todas formas, la pasé muy bien. Las señoras se descostillaban (sí, de risa también) a cada comentario o alusión a la soltería, a cada signo de soledad dramatizada tragicómicamente por las "chicas Almodóvar", y nos dimos cuenta que les causaba gracia porque realmente se sentían identificadas, o porque en algún momento de su vida se habrán sentido igual... (cosas de señoras).
El único momento en el que no pude contener mis costillas dentro del cuerpo para largar una carcajada vibrante y contagiosa, fue cuando en una parte, se muestra el plano detalle de una tele, con la transmisión de un programa donde la gente grita como loca, supongo yo, era un concurso para ver quién aguantaba más tiempo el gritar alguna palabra, o sólo dar un alarido.
La escena fue tan bizarramente encastrada entre dos otras escenas llenas de tensión, que no pude, no pude aguantar, y estallé. Mi amiga más tarde me confiesa que ella también se estaba conteniendo, pero que cuando me escuchó reir, ahí se largó ella también. Y nos descostillamos juntas sin parar, fue graciosísimo. Todavía me acuerdo y me da mucha risa.
De las diez señoras que había, incluso la transplantada, nadie se rió. Todas calladas... ¡¿Cómo no les causó gracia?! ¡Si fue genial!. Bueno, la cuestión es que no tuvimos vergüenza en rodar por los suelos agarrándonos las panzas del dolor que nos produjo la risa.

Cuando la peli terminó, las señoras, mi amiga y yo, nos fuimos. (Después caí en la cuenta que un sábado a esa hora sólo nosotras podíamos estar ahí, más las chicas del PAMI. En ese momento la juventud estaba vistiéndose de noche para recorrer la noche "taaap" de capital y alrededores.)
Antes de irnos les saqué una foto espontánea a las chicas, porque fue un buen momento para tener de recuerdo. También las filmé cuando se iban.

En fin, me cuestioné si yo, en el caso de llegar a vieja, seguiré teniendo esas salidas, seguiré yendo al cine con amigas, o yendo a tomar algo en un barcito para ponernos al tanto de nuestras vidas, reirnos, hablar de hombres, o de familia, de trabajos o de jubilaciones. Me pregunto seguido, si seguiré con el ánimo de seguir viviendo, como esas señoras que compartieron una linda noche mirando a Almodóvar y pasando un buen rato con gente que supongo, quieren.
Siempre digo lo mismo, yo de vieja, quiero salir con mis amigas, ir del brazo, hacer papelones en la calle, charlar mucho, tomar algo por ahí, ver películas en el cine, ir a eventos culturales, y quién te dice que, quizás en esa época nos fumemos algo juntas, en la calle (risas) o donde sea.
Hacer lo mismo que ahora. Divertirme, pasarla bien, tener un alma joven aún cuando tenga ochenta.

viernes, 21 de marzo de 2008

Secreto

Ayer canté Eight Days a Week, de los Beatles, y Pasiones Zurdas Derechas, de Divididos.

Hoy canté Sunday Morning, de No Doubt. En la ducha.



jiji

martes, 18 de marzo de 2008

A pochoclear

Ir al cine es todo un acontecimiento que puede revelar la personalidad de la persona que te acompaña...
Sí. Aunque no parezca, porque el cine no es ámbito de charla, uno se sienta para fijar la vista alrededor de una hora y media en una pantalla que, obviamente, es la vedette de la sala. La gente te calla ante la menor risita, pero claro, vos no podés callarlos cuando no paran de hacer sonidos pochocleros durante toda la película.
Uno también hace un esfuerzo extra por seguir el hilo de la historia, porque no existe el adelantar o retroceder tan amigo de nuestros controles remotos. (Sobre todo yo, que me distraigo fácilmente, hago un esfuerzo sobrehumano).
Tampoco podés estar todo despatarrado, porque los asientos te piden un poco de civilización, y no te queda otra que estar como un señorito inglés, con la espalda demasiado recta a lo que estamos regularmente acostumbrados.

Entonces, ¿cómo puede ser que para mí, se pueda descifrar a esa persona en tales condiciones que delatan muy poco al no poder hablar y/u observar directamente a la otra persona?.
Pero sí, el lenguaje corporal sigue estando, quizás hay que mirar un poco más otras cosas, como lo que hago yo, y bueno, miro la peli, pero también, me hago la tonta y miro todo (jijijiji).
Una cosa es que te rías con tu amiga, que hagan ruidos escandalosos cuando están sacando toda la comida que trajeron de contrabando escondidas en las carteras, las botellitas de Coca (sí, la vecina), y se sinceren ante el primer signo de embole, que hagan comentarios estúpidos, y se rían de la gente que está, ya que siempre algún nuevo personaje se encuentra.
Pero acá estoy hablando de hombres, señores y señoras. ¿O a quién más nos importaría estudiar en la sala del cine? Bueno, además de a la peli.
Queremos saber quién nos está acompañando en una noche, quizás, melodramática, para terminar en una relación triangular, romántica, y terminar casados y felices para la eternidad, o de terror, para huir corriendo a tu casa y desear que el monstruo no te persiga por el resto de tu vida, o hasta que mueras entre sus mandíbulas.

Uno de ellos es el hombre que le quiere dar, la invita al cine, y no hace nada. Ella espera que el susodicho le haga algún comentario, algún abrazo mentiroso, y si es alguna película de terror hasta pretendería que fingiera susto, cual niño de mami. O mejor no, porque podría llegar a parecer un flojo.
Bueno, como el sujeto en cuestión no emite ningún movimiento, ni comentario, ni mirada cómplice, ni nada, ella piensa: Seremos buenos amigos. O: No sabe cómo actuar.
Pero de ninguna manera los catalogamos como imbéciles. Después de todo, si es una primera cita, se entiende que el ambiente todavía esté tenso. Por ende, el cine es la excusa de todo hombre temeroso para salir y no hablar por un buen rato, para ir tomando valor durante la hora y media, y después quizás, llegar a hacer algo, del tipo, "cariñoso".
En el caso de que no sea la primer cita ahí sí, decilo tranquila: Es un imbécil.

Después está el tipo con el que ya salieron un par de veces, van al cine, y te vive calentando con la manito de acá, manito de allá, cabeza en hombrito, pero no termina nunca de agarrarte la cara cual escena de amor en los cincuenta y darte un beso pasional, para después seguir viendo la peli, y desear que termine pronto para terminar con un final feliz. Este tipo de hombres son los que esperan ocho horas en un día para darte un beso, y hasta las cuatro de la mañana de la vigésima cita para sugerirte tener un encuentro méramente sexual, para después terminar rendido en la cama. Y vos, pensando: ¿Para ésto esperé tanto? Chau. No la sigas.

Uh... ¡El tipo que se duerme! Quizás sea de esos hombres que compartieron más de una cita, pero considero imperdonable semejante acto de desinterés, para con la película en cuestión, y por supuesto, más que nada, con la pobre persona que tiene que comerse ese garrón. Ni hablar si el bello durmiente ronca. Esos tipos son aburridos, no tienen creatividad, y les falta capacidad para la resolución de problemas. ¡¡¡Lo maté!!! Jajaja, me agarró risa en serio.
No, pero realmente creo, que si en esa situación se duerme, ya está, más aburrido no puede ser, despreocupado, y cómodo. Todas las cualidades que se encuentren en los dos últimos párrafos pueden llevarse a la práctica al resto de las actividades cotidianas que una pueda llegar a compartir con tal señor.

Todo varía según el grado de confianza que uno tenga con el otro, con la cantidad de citas, etc. Pero son detalles para detenerse, y correr si una está a tiempo. Como también es criticable la actitud de algunas mujeres, que particularmente, me da mucha vergüenza ajena recalcar por ejemplo, las minas que constantemente piden a gritos corporales que el novio les de pelota, cuando dicho novio, está totalmente inquieto, apartándose de las rascadas de espalda y de cabeza ruidosas, motivo de las largas uñas de ella, potenciado el ruido por la áspera y escamosa piel de él. Conduciendo ésta situación, a la incontenible distracción de los pobres espectadores que los rodean, generando unas ganas de arrancarle los pelos a la histérica, porque, aseguro que lo es, y diciéndole, a gritos: Andá y hacete romper el ort*. O cualquier cosa, con tal de que la corte.

Y bueno, creo que a veces nos quejamos de no llegar a conocer bien a él o a ella, pero me parece que podemos encontrar mil formas de conocer a una persona, habría que ser más sutiles, no pretender que nos cuenten todo, ir un poco más allá de lo esperado y leerla cual película en sí, que tiene mucho más para analizar, después de una primer mirada superficial.
¡Cada uno con su método!

jueves, 13 de marzo de 2008

Graves sin tilde

Encontrame. Mirame. Saludame. Contame. Charlame. Enseñame. Conquistame. Deseame. Imaginame. Acercame. Histeriqueame. Calentame. Observame. Pensame. Llevame. Llamame. Ecribime. Extrañame. Buscame. Abrazame. Rozame. Besame. Acariciame. Cociname. Tocame. Mordeme. Abrazame. Chupame. Cogeme. Inspirame. Soñame. Quereme. Vestime. Desnudame. Pedime. Mojame. Secame. Levantame. Agarrame. Suspirame. Secreteame.Traeme. Meteme. Bebeme. Comeme. Acostame. Tapame. Apoyame. Sacame. Bañame. Amame. Desvestime. Seducime. Susurrame. Acabame. Apretame. Rasguñame. Mereceme. Disfrutame. Aprovechame. Escuchame. Deslizame. Sorprendeme. Poneme. Agarrame. Desabrochame. Endulzame. Excitame... Y volvé a empezar.

lunes, 10 de marzo de 2008

El camino de los sueños (otra parte)

Como una película la angulación era normal, la cámara fija, un plano pecho y nada más. Todo normal, hasta la altura. La película se transmitía por mi cabeza cual serie repetida hasta el hartazgo.
Mi cabeza se inflaba, y se inflaba. Parecía una piñata. Cuando llegaba hasta ese punto, explotaba.
El terror era tal, que no sabía si era preferible hacer que explote ya o seguir esperando sólo para no afrontar el temido final.
Peor era ver recurrentemente mi cabeza inflarse muchas noches, muchos años, y saber cuál era el final. Creo que es peor eso. Saber lo que me esperaba, el terror hasta la explosión.

Por suerte siempre fueron sueños de los que no terminaba de vivir hasta que no abría bien los ojos. Como cuando me raparon la cabeza y encima de todo el peluquero, con la máquina, me dibujo una carita feliz en la nuca. Dos puntitos y la boca. Espanto.

sábado, 8 de marzo de 2008

Feliz día, mujer

Me digo a mí misma, porque a veces la gente no me ve como mujer parece, estoy lejos de llegar a ser un travesti, pero bueno, nunca un novio me dijo feliz día, así que siempre festejé quizás un cumpleaños, con un alfajor como torta, un fosforito prendido y hundido en el alfajor destrozándolo todo. Buuujujuuu (llanto desesperanzado). (Ahora todos deberían correr a darme un abrazo y regalarme un ramo de flores y besarme apasionadamente para que yo deje de llorar cual niña que es totalmente decepcionada al recibir la respuesta negativa de su padre seguida de carcajadas al ver que en vez de una ananá dibujó una trompada literalmente a la cara de una persona cuando se le pedía dibujar una piña). Uuf, dije todo esto sin respirar.


Pero bueh, qué se le va a hacer (comentario típico del conformista que quiere finalizar una charla que no le interesa escuchar en lo más mínimo siendo el emisor de dicha charla un desgraciado social). Pará!! Estoy a full, me agité.


Volviendo al punto G de toda esta cuestión (sí, el punto Genial del que quiero hablar), es porque si no me lo recordaban hace instantes, me iba a olvidar que era mujer (mentira).


Pero bueno, no llegué al punto todavía, la cuestión es que me puse a recordar todas aquellas veces en las que comparto charlas entre mujeres amigas y por qué no con un gay en el medio, cuyo sujeto consideramos usualmente como "una más", debatiendo acerca de la imagen de la mujer que transmite la publicidad argentina, la televisión en general. Yo no puedo aceptar ahora, que los medios me vengan a refregar durante todo el sábado programitas para mujeres, y ediciones especiales con las figuras femeninas destacadas de todos los tiempos, cuando el resto del año nos dejan muy mal paradas ante la sociedad por estas razones:



  • Incontinencia: Encima de que constantemente me muestren como un líquido azul se filtra por las toallas simulando ser un coágulo de sangre, tengo que ver las nuevas toallitas para las mujeres que se les escapa un poco de pis, carajo. Y sus experiencias estando sequitas, ya con caras de no estar paspadas, o sea, felices.

  • Estreñimientos varios: Pregunto, no podían hacer una publicidad con un hombre el cual no puede sacarse ese "ladrillo" que le está transformando la cara en un terrible monstruo que necesita un exorcismo urgente o de lo contrario va a morir además de endemoniado, con un alien que se está desarrollando en su interior????? "Me siento hinchada, pesada..." (Claribel Medina)

  • Hongos vaginales: Recuerdan esa publicidad donde se ve un desfile y se desplazan unas frases, que nos cuentan que la muchacha en cuestión, tiene una figura 90-60-90, que está re buena, que no sé qué, pero que tiene hongos vaginales. Por Dios!!!!!!!! Nunca vi una publicidad tan humillante como esta! Y eso que Activia insiste en revelar que las mujeres con cara de culo, despeinadas y con ojeras no pueden cagar. Son un atentado contra los incidentes que puede llegar a tener una mina, o acaso se anda gritando por ahí que los hombres son tan eyaculadores precoces, impotentes, con diminutos miembros, por todas las publicidades del prime time de la televisión???

  • Dolores menstruales: Dejándonos como histéricas universales a menos que nos tomemos un Ibuevanol. De todas formas seguimos siendo las histéricas universales.

De más está decir la cantidad de programas estúpidos con personajes femeninos que dan vergüenza ajena. Me indigna Andrea del Boca y su mamá del año... sus caras de agitada cuando va a presentar un caso serio y de pronto la ahoga la alegría cuando te cuenta que mandando un mensaje de texto al asterisco veinte mil te podés ganar una licuadora. Aclaro, el programa ese lo ví un día en Mar del Plata aburrida antes de ir a dar una vuelta a la playa. Y me reí a carcajadas. En Buenos Aires es algo que no podría tolerar.


Bueno, me indignan muchas cosas más, pero esto es sólo una observación de lo que nadie debe pensar en el día de la mujer. Que pasen un buen día y tomen su Activia de todos los días.

Jojojojoj.

martes, 4 de marzo de 2008

El boludo dice

Me acaba de pasar algo que me da estupor.



el boludo dice:
y que ases de t vida salis o estudias
el boludo dice:
¡?¿'
*sil dice:
las dos cosas


Estoy espantada.
Esta persona que ni siquiera está en mi lista de contactos, porque apareció por un compañero de facultad de otras épocas, no puedo creer que me siga hablando.
No me conoce personalmente. No recuerdo haber tenido charlas interesantes. Lo que sí recuerdo... es que cada cierta cantidad de tiempo, yo diría, varios meses, me vuelve a hablar, como si nunca lo hubiéramos hecho antes. Pero bueno, trato de ser buena... pero me colmó la paciencia. Sobre todo con la pelotudez de pregunta que me hizo, y la forma en que me la escribió.



el boludo dice:
que buena que es la vida con vos ¿?¿?¿
*sil dice:
jajaaj
el boludo dice:
jajaja
*sil dice:
y si,.,puedo hacer dos cosas a la vez
el boludo dice:
sos bueno que quisiste insuinar que yo tampoco puedo aser do cosas a la ves
el boludo dice:
jajajaja
*sil dice:
ajaja
*sil dice:
no,.,.
el boludo dice:
pense
el boludo dice:
jajaajaja
el boludo dice:
viste que puedo pensar
el boludo dice:
jajajaja


Es en estas situaciones cuando me agarro literalmente la cabeza. Me rio un poco también. Y me pasa muy seguido. Pero no me había pasado nunca que una persona insista tantas veces en preguntarme de dónde soy y si salgo o estudio.
Después de un "jajaja" forzado de mi parte, después de haberle mostrado claras señas de mala onda, dejó de hablar. Quizás en agosto vuelva a tener al boludo preguntándome cuántos años tengo.

sábado, 1 de marzo de 2008

Locos porteños (Tomo Uno)

Bueno, y el viernes? El viernes fue un viernes de locos... bien como para terminar la semana así, locamente. Con este día se resume toda la locura que habita en las mentes porteñas. En este caso, de nuevo viendo una película. Nunca había tenido tanto miedo en una sala donde estuviera viendo una peli, pero no tenía miedo por lo que estaban proyectando, sino por la gente... Ahora no había gente súper cool y careta, por el contrario, había gente de la tercera edad (yo a cual pertenezco? a la primera y media?), bueno, viejos y viejas, los cuales me enternecen, acompañados de otras personas, o solos.
Una vieja, vistiéndose con ropas llamativas y coloridas, y tenían una onda de otra época, la cual todavía no llegué a catalogar. Capaz la vieja se la daba de "sesentosa". Y podría conjeturarlo porque fuimos a ver una película de Andy Warhol. Bah, película. Un invento que yo no llamaría película. (Esa vieja justamente, no me enterneció).
La cuestión de la "película" era no narrar nada. Se llama "The Velvet Underground and Nico" y así tan simple como el mismísimo nombre de la banda, los 64 minutos de proyección, fue la mismísima banda improvisando. Con la banda todo bien, pero había algo de Warhola que me rompió bastante las pelotas. Y eso que no tengo. La entera proyección mientras ellos tocaban, se filmó haciendo una infinita cantidad de zoom in y zoom out.
Zoom in y zoom out, zoom in y zoom out, zoom in y zoom out, zoom in y zoom out, zoom in y zoom out, zoom in y zoom out, zoom in y zoom out, zoom in y zoom out, zoom in y zoom out, zoom in y zoom out, zoom in y zoom out, zoom in y zoom out, zoom in y zoom out, zoom in y zoom out, zoom in y zoom out, zoom in y zoom out, zoom in y zoom out, zoom in y zoom out, zoom in y zoom out, zoom in y zoom out, zoom in y zoom out, zoom in y zoom out, zoom in y zoom out, zoom in y zoom out, zoom in y zoom out, etc. Y cada tanto un revoleo de cámara para pasar a otros integrantes de la banda. No había prácticamente cortes.
Yo entiendo que Andy sea un gran artista pop art y toda la historia, pero creo que en esta peli, se hizo tanto el loco, que le queda mal. O sea, cualquiera podría haber hecho una filmación así, hasta yo, y no me hubieran considerado una genia por hacerlo, porque no me llamo Andy Warhol.
Recordé a Marta Minujín y su "arte, arte, arte". Claro, pero yo hago eso y se me cagan de risa. Este mundo está lleno de injusticias.
La próxima voy a crear una exposición donde sólo va a haber un pequeño cuadrado con arena, dos metros por dos, y me voy a revolcar en el. Y eso será llamado Arte, y yo seré la próxima revolucionaria artística y voy a desplazar a Marta y sus secuases.
Esa fue la proyección, recién a los 53 minutos la banda deja de tocar, hacen un par de boludeces y se van.
El tema es que la gente que presenció eso no sé qué esperaban y se fueron levantando de la sala. Al primero que se levantó, pongo todas las fichas en que le costó la decisión. Me levanto? Si, me levanto y me voy... bueno en cinco minutos si no cambia esta escena me voy... no, menor en dos, mejor ya, así me saco de encima ya esta situación... Y bueno, el primero tomó valor después de media hora y se fue.
Repentinamente tres personas más después del primero lo siguieron, un poco dubitativos, pero se animaron. Ellos claramente estaban esperando al primero que se levante, porque tendrán algún complejo de inseguridad, el cual no los deja dar nunca el primer paso.
Así, conté 21 personas que se levantaron y se fueron indignados.
Igualmente me parece bárbaro que si no te gusta algo prefieras dejarlo, antes que seguirlo hasta el final, y no dejar de quejarte. Como el gordo reverendo hdp que se sentó atrás mío.
En los sesentaycuatro minutos el tipo lo único que hacía era chistar, quejándose, como si estuviera en una interminable cola de banco, o esperando el colectivo que nunca llega, o como si fuera una vieja amargada que se queja por todo. O simplemente él, quejándose, de las peores maneras, y asquerosas.
Porque además de chistar todo el tiempo, bostezaba fuertemente, volvía a chistar, no se callaba un minuto. Eructaba, y yo casi muero del asco. Ahí ya me estaba dando miedo su comportamiento. Eructó más de una vez. Bostezó miles. Y se durmió. Qué alivio podría uno pensar, pero el silencio duró poco. Sus ronquidos eran increíbles, creo que tenía surround system a toda la sala conectado por las fosas nasales.
Yo no podía quedarme sin conocer la cara de ese desgraciado, así que aproveché cuando el tipo estaba en su primer sueño, y me dí vuelta a mirarlo. Gordo grasiento, pelado, y con cara de cerdo.
Y de degenerado.
A los cinco minutos se despierta. Y comienza de nuevo a bostezar, chistar, eructar, suspirar del enojo, y bueno, llegó el momento en el cual parece que se copó con el ritmo de la banda y me empezó a golpear con los pies en mi respaldo siguiendo el ritmo, y con las manos golpeteaba sus asientos de al lado. Muy pero muy fuerte.
Mi amiga y yo nos íbamos bien abajo de los asientos así no llegaba a ver nuestras cabezas, porque juro que tenía miedo de que aparezca el gordo entre los asientos y nos diga algo, o nos escupa, o nos eructe en los oídos.
Bueno por suerte no pasó nada de eso. Terminó la proyección, y nos fuimos.
En el medio me acuerdo que me había causado gracia algo y largué una carcajada que la escuchó todo el mundo, pero bueno, había que divertirse, la gente estaba muy malhumorada.
Cuando me iba a casa me crucé con una manifestación, y cuando estaba por cruzar una calle, ahí por Callao, yendo a Rivadavia, me quedo en la esquina esperando, y se acerca un tipo.
Se pone a boxear con el cartel ese que nos indica las calles. Duro duro... pero él le pegaba más fuerte, y yo a menos de un metro. Me quedé paralizada del miedo, pensé que después me venía a boxear a mi. Terminó dándole un cabezazo al palo y se fue.
Mis ojos quedaron tan grandes como la yema de dos huevos. Me crucé con un tipo que andaba en pelotas prácticamente, lo cubría una bolsa de consorsio.
Qué más puedo decir?